Las Juventudes Agustino Recoletas convocan la cuarta edición del IV Fotoconcurso Agustiniano con el lema pastoral de este curso como tema principal. Por primera vez podrán participar jóvenes de todo el mundo

Los miembros de las Juventudes Agustino Recoletas de todo el mundo están invitados a participar en el IV Fotoconcurso Agustiniano que las JAR ha organizado por cuarto año consecutivo. Con motivo de la conmemoración del nacimiento de San Agustín el próximo 13 de noviembre, las JAR, en colaboración con la Red Educativa Internacional Agustino Recoleta EDUCAR, lanzan este concurso destinado a alumnos, profesores y antiguos alumnos de los centros educativos de Agustinos Recoletos.

El tema del fotoconcurso es la comunidad agustiniana, en consonancia con el lema pastoral de este curso “Una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios”. El objetivo es plasmar en la fotografía las características de la fraternidad agustino recoleta: la unión de almas y corazón en la fe de Cristo.

En redes sociales: fácil de participar

La presentación de los trabajos -fotografías auténticas y propias- debe hacerse mediante correo electrónico, enviando las imágenes junto con el formulario de inscripción al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Además, las fotografías deben publicarse en las redes sociales Instagram, Twitter y Facebook  junto con el hashtag #1Soul1Heart. Hasta el 16 de noviembre los participantes podrán subir sus trabajos. El fallo del jurado tendrá lugar el 30 de noviembre. Puedes leer las bases del concurso aquí.

Este año por primera vez, las JAR han abierto la participación a los jóvenes de todo el mundo. Hasta la pasada edición, el concurso estaba abierto solamente a los miembros de las Juventudes Agustino Recoletas de España. En 2017, el concurso estaba relacionado con la amistad, un concepto muy relevante para San Agustín.

 

 

El Cardenal José Luis Lacunza, único agustino recoleto participante en el Sínodo de los Jóvenes, cree que este encuentro será “un punto de no retorno” para la Iglesia

El final del Sínodo de los Obispos, que durante las últimas tres semanas ha analizado y valorado el papel de los jóvenes en la Iglesia, deja ahora una incógnita: qué debe cambiar la Iglesia para incluir a la juventud en su vida cotidiana. El Cardenal José Luis Lacunza, obispo de David (Panamá) y el agustino recoleto participante en el Sínodo, cree que “los jóvenes de mañana no pueden actuar como los jóvenes de hoy, y los mayores de mañana no pueden actuar como los mayores de hoy”. Es la actitud de jóvenes y mayores lo que ha llevado a “caminos divergentes”.

En un vídeo publicado por los medios oficiales del Sínodo, Lacunza afirma que “hay muchas razones, muchos elementos y muchas situaciones que han hecho esta situación”. Por ello, “es necesario retomar los caminos de nuevo”. La principal conclusión del encuentro de los obispos, en palabras del cardenal agustino recoleto , es que “tenemos que seguir caminando juntos, porque eso significa la palabra Sínodo”. La Iglesia debe convertirse en un “espacio abierto, para todos, en el que ningún joven se sienta excluido por ninguna razón”.

Este Sínodo, que ha tenido lugar en la Santa Sede desde el pasado 3 de octubre, “marca un punto de no retorno”. “Todos los jóvenes caben en la Iglesia y no hay ningún motivo por el cual ningún joven deba sentirse relegado o marginado de la vida y participación de la Iglesia”, dice.

El trabajo debe comenzar cuanto antes, ya que para Lacunza “es mucho el tiempo perdido”. Y va más allá: “Son muchos los hombres y mujeres que se han alejado de la Iglesia porque hemos tenido actitudes muy distantes y distintas”. “Ya hemos despegado y no hay manera de volverse para atrás”, concluye.

 

Cardenal Lacunza (Panamá) nos dice que este es un punto de no retorno en una Iglesia que no quiere excluir a nadie.
Compartimos su mensaje.

El Prior provincial de la Provincia Santo Tomás de Villanueva apuesta por un joven con interioridad y que viva su fe en comunidad, “mostrando la alegría que siente al tener a Dios en su corazón”

La reflexión sobre el papel de los jóvenes que la Iglesia plantea para 2018 -a meses del Sínodo sobre los Jóvenes- hace pensar qué dios hay que mostrarle a la juventud. Es lo que plantea el Prior provincial de la Provincia Santo Tomás de Villanueva, Carlos María Domínguez. Conocedor de la juventud cristiano, es de la opinión de replantear qué Dios se le enseña a los jóvenes, “la novedad que trajo Jesús o un Dios lejano que es juez y da normas”.

Ante todo, está la pregunta base para abordar la relación de los jóvenes y Dios: ¿La figura de Jesús y de Dios es para la juventud? “Dios es joven porque la juventud es novedad y Dios es siempre nuevo”, dice Carlos María Domínguez. Se pregunta algo que él mismo responde: “¿Qué dios anunciamos a los jóvenes? Un Dios que plenifica, que da vida, que llena las expectativas del corazón, que da sentido a todo. Ese es el Dios que tenemos que anunciar, el que anunció Jesús”.

 

No obstante, los jóvenes no deben esconderse en la Iglesia. “Un joven que se encierra en la Iglesia para vivir la fe -dice- y después no la lleva a su vida cotidiana, es un joven que no impregna con el Evangelio la realidad que le toca vivir”. El objetivo a seguir es el de testimoniar y “mostrar la alegría que da el tener a Jesús en el corazón”.

La forma de ser de un joven de las Juventudes Agustino Recoletas está clara. “Un joven con interioridad, que no tenga miedo en meterse en su corazón y escuchar allí la voluntad de Dios”. En segundo lugar, la comunidad: “que sea profundamente comunitario, porque vivir la fe solo es suicida; la fe se pierde y el mundo te traga”. Por último, “ese Dios encontrado en el corazón y compartido con los hermanos en la comunidad, transmitirlo a otros en la vida cotidiana”.

El agustinólogo Enrique Eguiarte charló en Facebook Live sobre la relación con San Agustín con diferentes temas de actualidad y vinculados a los jóvenes

Si San Agustín viviera en 2018, posiblemente utilizaría Facebook como herramienta de evangelización para llegar a la juventud, a la que tenía en estima. En esta red social el agustino recoleto e historiador agustinólogo Enrique Eguiarte charló con los seguidores de Agustinos Recoletos en un encuentro digital en Facebook Live con el título ‘San Agustín y los jóvenes’.

En el marco del Sínodo de los Jóvenes, que desde el pasado 3 de octubre valora en Roma el papel de los jóvenes en la Iglesia, el encuentro digital en directo tenía como objetivo dar a conocer el pensamiento de San Agustín sobre la juventud. En Las Confesiones, el obispo de Hipona expresa la importancia que cree que tiene esta época para cualquier persona y añora no haber tenido una adolescencia más cercana a Dios.

Más de 15 personas realizaron preguntas a Enrique Eguiarte sobre San Agustín y su visión sobre temas como el aborto, la igualdad de la mujer y el hombre o la búsqueda de la fe y de Dios en la etapa juvenil. El agustinólogo respondió haciendo referencia continuamente a las obras de San Agustín, actuales en el contexto de 2018.

Fe

“A quien está empezando en la fe, San Agustín le diría que se está acercando a una Verdad alucinante. Su principal alimento debe ser la Palabra de Dios. Para ello necesitamos personas que nos ayuden a entenderla. Otra herramienta importante debe ser los sacramentos”

Búsqueda de Dios

“No debemos olvidar que nunca debemos perder la esperanza; caminando con optimismo y alegría. Eso nos diría San Agustín para encontrar a Dios: ver con los ojos del corazón”

Oración

“La oración para San Agustín requiere silencio, soledad, escucha y diálogo”

Amistad

¿Cómo definiría San Agustín la amistad? “Rodeamos su historia siempre rodeado de amigos. Ante todo, destacará la benevolencia: tener siempre una actitud de hacer el bien, independientemente de su trato hacia nosotros”.

“La amistad es un valor puramente agustiniano. ¿Cómo fomentarlo? Como cristianos, debemos fomentar siempre hacer el bien. En la educación, los docentes deben promover hacer cosas buenas”.

“San Agustín nos enseñaría a amar por Dios a nuestros amigos. Cuando sus amigos murieron, descubrió que debía amarlos como amigos en Dios. Somos amigos que nos ayudamos para buscar y conocer a Cristo”

Un joven JAR

“El joven es aquel que debe tener su fuerza puesta en Dios pues es Él quien le fortalece. Eso le diría Agustín a un joven de las Juventudes Agustino Recoletas: Ser testimonio de Cristo y contagiar esa alegría de seguirle”

Vida

“San Agustín es un hombre que ama la vida. Sabe que la vida es Cristo. Nos invita a que como creyentes defendamos la vida, porque es defender a Dios. San Agustín nos diría hoy que defendiéramos la vida porque solo le corresponde a Dios y no al ser humano”

Iglesia

“San Agustín nos recuerda que Dios siempre ha sido perseguido. Amaba la Iglesia, sabe que tiene una parte humana y tiene sus errores. Pese a ello, nos diría que tengamos a amor a la Iglesia frente a las campaña de desprestigio contra la Iglesia”

Mundo

“Nuestro mundo se parece al que vivió San Agustín. Nos diría que buscáramos la autentica libertad, que es Cristo”

Igualdad

“Para Agustín, siguiendo el Evangelio, debe existir una auténtica igualdad del hombre y la mujer. Es el único padre de la Iglesia que compartió su vida con una mujer y presenta la relación hombre-mujer con gran riqueza”

 

El consejero general de Apostolado Juvenil y Vocaciones, Juan Pablo Martínez, indica las claves para preparar el Sínodo de los Jóvenes como Juventudes Agustino Recoletas

La Iglesia ha comenzado el camino de preparación para el Sínodo de los Jóvenes que tendrá lugar en el mes de octubre. Los obispos se reunirán para discutir sobre el papel de la Iglesia y los jóvenes bajo el título “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. La Orden de Agustinos Recoletos se ha sumado a la iniciativa del papa Francisco y durante 2018 celebra la Expedición Vocacional a modo de preparación y reflexión sobre los jóvenes agustinos recoletos y las vocaciones.

Además de reflexionar sobre la importancia de pertenecer a las Juventudes Agustino Recoletas (JAR), el consejero general de Apostolado Juvenil y Vocacional, Juan Pablo Martínez, invita a realizar varias acciones a modo de preparación para el Sínodo y como forma de unirse a la Iglesia en su reflexión acerca de los jóvenes. La primera clave, ante todo, es la oración por las decisiones y frutos de la asamblea de obispos sobre jóvenes del mes de octubre. “La oración por el éxito del Sínodo -dice- es una forma de decirles a los padres sinodales y a la Iglesia universal que estamos con ellos y que desde nuestro carisma agustino recoleto, estamos viviendo este renovado impulso evangelizador del siglo XXI”.

Otra acción clave para preparar el Sínodo de los Jóvenes es rellenar el formulario disponible en el portal web del Sínodo. “Hemos enviado a todas las comunidades JAR de la Orden un comunicado con las indicaciones necesarias para que todos ellos entren en la página web del Sínodo y respondan el cuestionario elaborado para los jóvenes”, indica Juan Pablo Martínez. “Espero que todos los jóvenes lo hayan respondido, con la plena conciencia de ser Iglesia y que el pequeño aporte que dieron será muy útil para la preparación de este acontecimiento tan importante en la Iglesia”, añade.

Además, el consejero general de la Orden de Agustinos Recoletos para los jóvenes indica que las Juventudes Agustino Recoletas, como parte de la Iglesia, participarán de todas las actividades propuestas por las conferencias episcopales. “Se que en varias conferencias episcopales se trabajará el cuestionario que se encuentra en el documento preparatorio y allí participarán las comunidades JAR”, dice. Es la tercera clave.

El Sínodo de los Jóvenes “supone un cambio de esquema”

Según Juan Pablo Martínez, la importancia del Sínodo de los Jóvenes está en la reflexión que quiere hacer la Iglesia sobre su papel con los jóvenes. “La importancia de este Sínodo la ha manifestado el Papa Francisco en el documento preparatorio cuando dice que «la Iglesia ha decidido interrogarse sobre cómo acompañar a los jóvenes para que reconozcan y acojan la llamada al amor y a la vida en plenitud, y también pedir a los mismos jóvenes que le ayuden a identificar las modalidades más eficaces de hoy para anunciar la Buena Noticia. A través de los jóvenes, la Iglesia podrá percibir la voz del Señor que resuena también hoy»”, manifiesta.

El Sínodo de los Jóvenes “supone un cambio de esquema en la forma de pensar y actuar de la Iglesia, que para muchos de ellos no les tiene en cuenta”. Juan Pablo asegura que el objetivo no debe ser “informarse por lo que piensa la Iglesia del siglo XXI sobre los jóvenes” sino que los obispos deben averiguar “lo que los jóvenes piensan de la Iglesia, cuál es su aporte a la Evangelización y de qué manera se constituyen en agentes activos dentro de la misma”.

El jesuita estuvo con los Agustinos Recoletos de México y Costa Rica presentando su nuevo libro ‘Bailar con la soledad’ e impartió varias conferencias con los jóvenes como tema central

En el año dedicado a los jóvenes y en la línea del Sínodo de los obispos, la Iglesia pide adaptar el lenguaje a los jóvenes. Sobre esto es gran conocedor el escritor jesuita José María Olaizola, creador de la plataforma rezandovoy.org. Durante dos semanas, Olaizola ha acompañado a los religiosos agustinos recoletos de las comunidades de la Vicaría de México y Costa Rica presentando su nuevo libro ‘Bailar con la soledad’ y compartiendo la realidad que viven los jóvenes de hoy.  Un acción intercongregacional entre los la Compañía de Jesús y la Orden de Agustinos Recoletos.

En los Centros de Espiritualidad Agustino Recoleta de Chihuahua y Querétaro, en México, el religioso jesuita compartió con los jóvenes y los adultos algunas reflexiones sobre el mundo de las relaciones interpersonales, la comunicación digital y cómo hacer frente a la soledad, tan presente en la sociedad del siglo XXI. Aseguró que la soledad es un tema que hay que hablar, porque no solo afecta a la gente mayor, sino en ámbitos diversos. Hay que “aprender a moverse entre la soledad y el abrazo, entre la distancia y el encuentro” y así vivimos, tendiendo puentes o buscando barcos que nos ayuden a atracar, aunque sea por un tiempo, en puertos ajeno.

Fueron las dos primeras paradas del tour que llevó a José María Olaizola a Costa Rica. En la Ciudad de los Niños, en Cartago, el sacerdote español compartió dos exposiciones a personas relacionadas con la institución educativa de los Agustinos Recoletos en Costa Rica. La primera de ellas con el personal que trabaja en la institución -profesores, psicólogos y formadores-, a quienes presentó el tema “Hacerse adulto: Mito y realidad”, un llamado a vivir la desde una perspectiva realista, humilde y esperanzadora de las propias debilidades. La segunda conferencia estuvo abierta al público, entre ellos algunos de los alumnos de la Ciudad de los Niños, que se reunieron para escuchar el tema central de su publicación ‘La soledad en la sociedad contemporánea’.

En el Postulantado San Ezequiel Moreno José María organizó una ponencia reflexiva en el CEAR Costa Rica. En su intervención invitó a tomar como desafío los medios de comunicación y hacer conciencia del vocabulario que utiliza la Iglesia Católica. Cuestionó si esto sirve como herramienta para acercarnos a los jóvenes, alejados y no creyentes. Esta parte finalizó con un debate fraterno en donde se expusieron los miedos y dificultades que existen en algunos religiosos y laicos para trabajar con los jóvenes. El gimnasio del postulantado sirvió para que Rodríguez Olaizola hablará de las diferentes soledades en las que el ser humano se está abrazando en estos tiempos . Cerca de 200 personas se acercaron a este encuentro,  algunas de ellas llegadas de países como Guatemala, Nicaragua y el Salvador.

¿Qué es un Sínodo?

El Sínodo de los Obispos es una institución creada por el Papa Pablo VI el 15 de septiembre de 1965, en respuesta al Concilio Vaticano II. Etimológicamente hablando la palabra “sínodo”, derivada de los términos griegos syn (que significa “juntos”) y hodos (que significa “camino”), y expresa la idea de “caminar juntos”. Se trata de una reunión de obispos, habitualmente en el Vaticano, en la que tratan algún tema propuesto por el Papa y emiten su opinión. Sobre eso, el Santo Padre realiza una Exhortación Apostólica en la que indica las guías maestras sobre el asunto concreto.

¿Por qué un Sínodo sobre los jóvenes?

En este caso, el Sínodo de los obispos tiene como tema central “Jóvenes, fe y discernimiento vocacional”. El Papa Francisco ha elegido este asunto con el objetivo de apostar con más intensidad y convicción por los jóvenes y su papel en la Iglesia. El documento pre-sinodal afirma que la Iglesia necesita aprender a escuchar y entender el modo en que los jóvenes viven la fe. Para ello, los obispos analizarán qué está haciendo la Iglesia actualmente por los jóvenes y qué debe mejorar para que las parroquias vuelvan a ser “lugares de encuentro”, como indica el documento sobre el que se basará la reunión de obispos.

¿Qué asuntos relacionados con los jóvenes tratarán los obispos durante el Sínodo?

El Instrumentum Laboris para el Sínodo sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional -documento oficial del Vaticano utilizado para la preparación y desarrollo de estos eventos- deja siete temas claves que tratarán los obispos en el Sínodo: escucha, acompañamiento, conversión, discernimiento, desafíos, vocación y santidad. Indica el documento pre-sinodal que los jóvenes quieren ser escuchados con empatía, buscan sentirse parte activa de la Iglesia y piden se acompañados, a nivel espiritual, formativo, familiar y vocacional. A nivel personal se enfrentan a continuos desafíos, entre ellos el de vivir su fe. Para ello, la Iglesia debe guiarles en el discernimiento y la vocación -expresada en varios ámbitos: familia, estudio, profesión, política…- y mostrarles el camino para la Santidad, que comienza en la juventud. Deja expreso además que la Iglesia necesita modificar su pastoral vocacional y su trato con los jóvenes.

¿Cómo será el proceso del Sínodo?
El Sí­nodo suele durar varias semanas y participan entre 200 y 250 obispos, con tiempo suficiente para afrontar las cuestiones en profundidad. Una vez finalizado se entregan las conclusiones y propuestas al Papa, para que él las pueda usar libremente como base de un documento magisterial.

En este caso, han acudido a este Sínodo 267 obispos -llamados padres sinodales-, que se reúnen en la Santa Sede desde el 3 al 28 de octubre. Además de los obispos, asisten superiores de órdenes y congregaciones religiosas, técnicos y asesores; en esta ocasión asisten como invitados jóvenes de diferentes partes del mundo. Entre ellos estará el Cardenal agustino recoleto de Panamá, José Luis Lacunza. El elenco completo de asistentes puedes verlo aquí. Durante estos días seguirán el Instrumentum Laboris e irán tratando en profundidad cada día los asuntos que propone el documento.

¿Qué importancia tendrá para los jóvenes este Sínodo?

La Iglesia desea acompañar a los jóvenes, ser para ellos ofrecer una respuesta a sus necesidades y a la situación a largo plazo. Este Sínodo cambiará previsiblemente la forma en la que la Iglesia trata y comunica a los jóvenes. Para ello se basará en los dos pilares del Sínodo: la fe y el discernimiento vocacional. Los obispos tratarán y propondrán modificar la forma en la que la Iglesia transmite la fe a los jóvenes. De esta forma, el Sínodo puede replantear la pastoral vocacional para que sea más acompañamiento y sea planteada como el camino que cada uno está llamado a seguir, ya sea a través del matrimonio, la vida consagrada o el sacerdocio.

El pasado 12 de Agosto en la Parroquia San Agustín de Fontibón ubicada en la Cl. 88 #11 a 22, Bogotá, la comunidad JAR Tagaste realizó sus elecciones, para elegir su nuevo consejo local el cual trabajara durante un año, siempre velando por el bienestar y crecimiento de su comunidad local. El Consejo Local de JAR Tagaste quedo conformado de la siguiente manera:

  •  Alexandra Rincón - Presidenta

  •  María Fernanda Duran - Secretaria

  • Gabriela Arias - Tesorera

 

 

JAR-BOGOTA.jpg

 

El pasado 19 de Agosto en la fiesta de San Ezequiel Moreno, se llevó a cabo un  encuentro entre las cuatro comunidades agustinianas JAR de Bogotá, las cuales son: JAR PICS, ConJAR, JAR Getsemaní, JAR Tagaste y jóvenes que se encuentran en preparación para el sacramento de la confirmación de las Parroquias San Agustín y Ntra. Sra. de la Consolación. El tema principal que se llevó a cabo en este encuentro fue el reconocimiento de los santos de nuestra orden. Durante el evento se realizaron actividades recreativas que hicieron una retroalimentación frente a estas grandes figuras que hacen parte de nuestra Orden Agustiniana, llevándonos a tener una gran experiencia a cada comunidad gracias a la empatía y la participación de todos los jóvenes.

 

Por: JAR Tagaste

Más de 350 jóvenes venezolanos se congregaron en el ENJAR, que tiene lugar en Venezuela cada tres años. Las JAR de todo el país realizaron un importante esfuerzo para poder llevar a cabo el encuentro, que ha recibido ayuda de las comunidades de Perú. Se clausuró al Expedición Vocacional OAR en Venezuela. “Frente a una crisis profunda, los jóvenes son motivo de esperanza”

Los jóvenes de Venezuela no pierden la esperanza. Quedó patente en el VII ENJAR – Encuentro de Juventudes Agustino Recoletos- que tuvo lugar este fin de semana en Maracay. Como cada tres años, las JAR de Venezuela se volvieron a encontrar para compartir tres días de comunión y alegría. Un encuentro importante que cobra el doble de sentido por las múltiples dificultades logísticas que han superado para llevarlo a cabo, algunas solos y otras con el apoyo de la familia agustino recoleta de todo el mundo. El ENJAR puso fin además a la Expedición Vocacional OAR 2018: la Eucaristía de clausura del encuentro dio por finalizada a su vez la campaña vocacional que ha recorrido todo el país desde el mes de marzo.

Más de 350 jóvenes venezolanos llegados de todos los puntos del país estuvieron presentes. Las JAR de Venezuela son en total cerca de 1.000 jóvenes. Muchos tuvieron que rechazar asistir y los que sí pudieron realizaron previamente un gran esfuerzo para acudir. Si tan difícil fue organizar este ENJAR, cabe preguntarse ¿realmente era necesario? La respuesta es un sí rotundo. Arsenio Fernández es coordinador nacional de las JAR en Venezuela y ha trabajado duramente por llevar a cabo este encuentro: “Los muchachos siguen ilusionados y queríamos sacarlo adelante; ha sido un encuentro más austero pero que nos ha fortalecido”. En la Eucaristía de clausura, Alexandra Fernández percibió “que valió la pena tanto esfuerzo”, por la ilusión y la alegría de los jóvenes que han participado y que han asimilado que ellos mismos son parte de la solución a la grave crisis que atraviesa el país.

El ENJAR 2018 habría sido prácticamente imposible sin la ayuda de las JAR de Perú. Las comunidades de jóvenes del país latinoamericano donaron 1.000 euros exclusivamente para que pudiera llevarse a cabo el encuentro, lo que permitió sufragar el transporte de todos los jóvenes. “Es una muestra de que somos hermandad”, dice Arsenio. Incluso la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta de Venezuela colaboró realizando las comidas de cada día.

Jóvenes, Fe y Discernimiento Vocacional

El tema central, el mismo que plantea la Iglesia para este año, ha sido ‘Jóvenes, Fe y Discernimiento Vocacional’. Los jóvenes se han cuestionado durante estos días qué papel deben tener ellos en la Iglesia. “Que propicien su misión dentro de la Iglesia y sean fieles a lo que Dios pide”, resume Eddy Polo, Vicario de Agustinos Recoletos en Venezuela. Él ha estado presente en el encuentro junto a los otros ocho religiosos que acompañaron a los jóvenes. Dice que todos los asistentes han tenido la oportunidad de “crecer y aportar sus fortalezas”. La vocación, siempre con el matiz agustiniano, la importancia que deben tener las redes sociales en la vida de cada joven o las dudas sobre el existencialismo o los asuntos más polémicos de la Iglesia han sido otros temas abordados en profundidad durante estos días.

“Hubo cansancio y alegría”, cuenta Alexandra. El momento más emocionante tuvo lugar el sábado, cuando todos rezaron por aquellos venezolanos -amigos y familiares- que han dejado el país, obligados por la crisis. Una situación que no les impide seguir luchando. Lo más destacable para Eddy ha sido el continuo “sentimiento de alegría”. “Frente a una crisis profunda, los jóvenes son motivo de esperanza para que no desfallezcamos; nos han dado una lección de unidad y de vida agustiniana”. En esta línea, Arsenio ha notado que “el país aun se puede sacar adelante con jóvenes como estos”.

“Es necesario seguir apostando por Venezuela”

Hace varios meses, las JAR de Venezuela decidieron unificarse, ya que había un órgano en cada una de las dos provincias presentes en Venezuela. Con la unificación de provincias – San José quedará integrada dentro de Santo Tomás de Villanueva-, las JAR decidieron llevar a cabo esta unión previamente. Este encuentro, según el coordinador general de las JAR, “ha sido un golpe en la espalda para seguir adelante”.

Y no solo eso. “Nos llevamos la esperanza de ver que los jóvenes que siguen en Venezuela quieren seguir viviendo nuestro carisma”. A Eddy Polo le ha quedado algo muy claro tras estos días de convivencia: “Muchos se van del país pero es necesario seguir apostando por Venezuela en la pastoral juvenil; la alegría de este encuentro nos ayuda a fortalecernos, a seguir siendo luces de esperanza”. El mejor resumen para Alexandra Fernandez es “un encuentro de fraternidad”. Ella misma ha notado que “hay más jóvenes siguiendo a Cristo”. El próximo destino será Maracaibo, donde tenga lugar el próximo ENJAR en 2021. Para esa fecha se mira con esperanza.

El cambio generacional y social de los jóvenes obliga a que la Iglesia repiense su forma de transmitir el Evangelio a la juventud. El agustino recoleto Nicolás Vigo analiza los retos a los que se enfrenta la pastoral juvenil en el séptimo número del programa de Formación Permanente 2018

Ver documento en PDF (ESP)

El Sínodo de los Obispos sobre los Jóvenes que la Iglesia celebrará en octubre de 2018 replanteará el papel que deben tener los jóvenes en la Iglesia. Para ello, antes hay que analizar cómo se les comunica actualmente el mensaje eclesial y cómo puede éste adaptarse a sus nuevas formas, entendiendo que los jóvenes de 2018 han cambiado respecto a décadas anteriores. Es lo que trata el agustino recoleto Nicolás Vigo en el séptimo artículo del programa de Formación Permanente: ‘Lenguajes pastorales. Repensar nuestra pastoral juvenil’. En apenas 20 páginas, el autor reconoce la desconexión actual que sufre la Iglesia respecto a los jóvenes, analiza su forma de ser y plantea posibles respuestas que adapten el Evangelio a la sociedad actual.

Comienza el artículo afirmando que existe “la necesidad de conocer las circunstancias que rodean a las personas para tener un conocimiento real y auténtico sobre ellas”. En ese sentido, hay varias evidencias que se dejan claras al comienzo: los jóvenes “han modificado su forma de entender la vida y de concebir la realidad”, lo que supone “una nueva forma de ver, sentir y entender la propia vida”.

Nicolás Vigo se cuestiona “¿por qué los jóvenes se alejan de la Iglesia y se van por derroteros distintos, lejanos y opuestos a la Verdad?”, una pregunta que también se realiza la pastoral juvenil. Para responder esta cuestión, pide “mirar desde dentro de la Iglesia con una actitud crítica, abierta”. En esta línea, una de los posibles problemas en este asunto puede ser las palabras utilizadas -“algo pasa con nuestro mensaje”, dice-.

Hay una serie de características de esta generación, nacida en la posmodernidad: hay un desencanto de la razón, tienen pluralidad, hay una disolución del sentido de la historia, han perdido el fundamento… ¿Esto quiere decir que son peores? El autor afirma que “es otra manera de entender la vida”.

El artículo pone el acento en una cuestión relevante. Los jóvenes actuales son jóvenes digitales, que han nacido y han sido educados en la tecnología. Esto les hace tener unas características más propicias para el encuentro con la religión. En primer lugar, dice Nicolás Vigo que “buscan alguien que les hable con lenguaje positivo”. Tienen inquietud por encontrar “algo que le de sentido a su existencia”. Además, “son buscadores natos de la Verdad; en realidad buscan a Dios” y necesitan referentes en sus vidas. Al mismo tiempo, “poseen una especial sensibilidad por los temas sociales”.

Son estos los motivos que llevan a Nicolás Vigo a afirmas que vamos hacia una nueva pastoral. Los predicadores “deben ser buenos comunicadores” y mostrarles a los jóvenes que los sacerdotes y los que siguen a Cristo no son personas amargadas. “Si modificáramos nuestras actitudes, cambiando las caras de amargados y serios por el leguaje de la alegría, los resultados de nuestra pastoral serían otros”. El lenguaje, adaptado a esta nueva realidad, debe ser “claro, concreto y conciso”. Textos cortos y directos, que reconforten a los jóvenes y no enfaticen en sus males, como indica que ocurre con el mensaje que se le puede estar dando actualmente.

 

InicioAnterior12345SiguienteFinal
Página 1 de 5