Homilía Dominical Agustiniana

Domingos durante el año (15/07/2018) 

 15° Domingo durante el año

Amós 7,12-15 / Salmo 84,9-14 / Efesios 1,3-14 / Marcos 6,7-13

“Aunque el Señor haya elegido a todos los que iban a formar parte del grupo de sus discípulos de entre los pecadores, primero eligió a los que perseverarían en el amor, y después al impostor Judas. No está escrito en qué orden éste fue elegido, sin embargo consta que antes que él fueron elegidos los buenos, y no por nada él es nombrado en último término (Cf. Mt 10,1-4). Y después de la ascensión del Señor, el Espíritu Santo, mandado desde lo alto según lo que el Señor había prometido, descendió sobre todos los que estaban reunidos en un mismo lugar (Cf. Hech 2,1-4). Los que fueron el inicio de la Iglesia eran buenos y amaban sin simulación. Más tarde comenzó la simulación a obrar en la Iglesia, y por eso decimos que el amor dio a luz primero. El fruto del amor es tres días mayor y se lo puede reconocer por la continencia, la justicia y la espera de los bienes futuros. Por su parte, la simulación aunque también dio a luz, es decir que se alegró por un breve tiempo por el perdón de sus pecados, fue como vencida por el sueño de las pasiones terrenas y, perdida la esperanza de los premios celestiales, volvió con el corazón sobrecargado a confiar en los bienes terrenos y, como si se durmiera, ahogó el perdón que había merecido con la fe. Tales hombres prefieren deleitarse del nombre de los justos más que con la verdadera justicia, y mintiendo se esfuerzan por apoderarse de las buenas obras de los otros por medio de oscuros engaños, como hizo aquella mujer en medio de la noche con el niño vivo (Cf. 1 Re 3,16-28). No sólo usurpan para sí las obras buenas de los otros, sino que les endilgan sus propias fechorías, como si pusieran junto a ellos al propio hijo muerto.” (S 10,6)

“Tal vez él también te dice a ti: Ya no los llamo servidores, sino amigos porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre (Jn 15,15). Pero esto se lo dijo a sus discípulos, a los apóstoles; a(Jn 15,15). Pero esto se lo dijo a sus discípulos, a los apóstoles; a ellos les habló así. Nosotros no debemos entristecernos si todavía no somos como ellos. Sin embargo, ¿cómo es que a ellos les dijo: Les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre? Pienso que se lo dijocomo esperanza, no como realización. Creo que se refería a lo que haría más tarde, no a lo que ya había hecho. ¿Y cómo se demuestraesto si él dijo: Les he dado a conocer, y no: Les daré a conocer? Por el hecho de que en las Escrituras hay cosas de las que se habla en tiempo pasado y deben entenderse como algo futuro. ¿Cómo es que se dicen en tiempo pasado y deben entenderse en futuro? Se dice, por ejemplo: Taladraron mis manos y mis pies; y contaron todos mis huesos (Sal 22,17-18). Aún no había ocurrido, y fue anunciado como sucedido, lo que sucedería en el futuro. Él nos salvó por medio del bautismo (Tit 3,5); mientras que en otro pasaje el mismo apóstol dice: Hemos sido salvados en la esperanza; pero si se ve lo que se espera, ya no es más esperanza. No lo decimos sino en pasado: Hemos sido salvados en la esperanza; pero como hemos sido salvados enla esperanza, no aún en la realización, aquello que esperamos debetodavía realizarse. Porque ya vemos y poseemos la salvación; perono todavía en su realización sino en su esperanza. Él dijo: Cuando se ve lo que se espera, ya no es más esperanza; ¿acaso se puede es-perar lo que se ve? En cambio, si esperamos lo que no vemos, espera-mos con paciencia (Rom 8,24-25). Es verdad, entonces, que ya fuimos salvados y, sin embargo, todavía esperamos nuestra salvación, y laaguardamos porque no la poseemos. Del mismo modo, cuando elSeñor decía a sus discípulos: Les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre; si esto era un hecho cumpli-do, ¿por qué en otro lugar les dijo: Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora (Jn 16,12)? Ciertamente, al decir: les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre; y también: pero ustedesno las pueden comprender ahora, y: Todavíatengo muchas cosas que decirles, él difiere,pero no retira lo que ha prometido. Por laesperanza segura con la que él sabía lo quesin duda haría, dada como ya hecho lo queharía, y por eso decía: Les he dado a conocertodo.” (S 27,5)

                                                                                                                                                                                                                                                                 

Selección: Fray José Echávarri, oar
Traducción: Gerardo García Helde