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Ráquira - Boyacá

“Es la Casa Madre de la Provincia de la Candelaria, y una de las más venerables de toda la Orden. Su origen se remonta al año 1597, lo que la hace el convento más antiguo de Colombia, existente hasta el presente como tal. Porque aunque, se construyeron en la colonia española otros en años anteriores, no obstante, desaparecieron, o no existen en el momento como conventos propiamente tales. Esa circunstancia hace que el Desierto de La Candelaria, tenga una gran respetabilidad historial en Colombia y que sea altamente apreciado a nivel nacional”.

Hacia 1597 comenzó a formarse lo que es hoy la vereda de La Candelaria; un grupo de ermitaños llegó a la región y comenzó a construir chozas pajizas y una capilla dedicada a la Virgen.

 


Poco tiempo después, alrededor de 1604, el padre Mateo Delgado se encontraba catequizando en una vereda cercana a Ráquira, llamada Tijo. Durante los años 1601-1603 los ermitaños se habían dirigido varias veces por carta a los padres Vicente Mallol, provincial de los agustinos en Colombia, y Mateo Delgado, para que la comunidad se hiciera presente en la Candelaria.

Al fin aceptó el padre Mateo y fue allí donde concibió la idea de fundar el convento en 1604, con la autorización del P. Vicente Mallol,

 
a quien la Recolección en América le debe mucho, pues la apoyó y la favoreció desde un principio. Él es el auténtico y principal fundador de los conventos de El Desierto en Ráquira y La Popa en Cartagena.


En 1861 las leyes anticlericales del dictador Mosquera obligó a los religiosos a retirarse y dejar el convento en manos del Estado (lec. 16,3); no sufrió daños mayores gracias a que algunos religiosos siguieron cuidándolo, a pesar de las muchas dificultades, entre ellos el padre Norberto Valbuena, hasta que la restauración de 1889, con san Ezequiel Moreno a la cabeza, lo recuperó definitivamente para la comunidad, aunque ya lo había hecho jurídicamente el citado padre Valbuena. El 15 de diciembre de 1876 fue abierto oficialmente como casa noviciado, con carácter de perpetuidad,. Desde entonces la provincia lo sigue queriendo y cuidando con esmero como casa de retiros, reuniones y formación, especialmente noviciado, con algunas cortas interrupciones.

De 1977 para acá el convento ha recobrado su identidad como casa noviciado, incluso para novicios extranjeros.

 
Dentro de sus joyas artísticas hay que mencionar el cuadro de la Virgen de la Candelaria, pintado en 1597 por Francisco del Pozo, artista italiano que vivía en Tunja. Ha tenido varias restauraciones; en la actualidad se encuentra exactamente como lo pintó el artista. El papa Pablo VI le concedió la coronación canónica en 1963, hecho que se llevó a cabo el 2 de febrero de 1964 por el entonces Vicario Apostólico de Casanare, Monseñor Nicasio Balisa.

En cuanto a mejores y restauraciones del edificio, son muchas pero solamente cabe mencionar dos: la construcción de un tramo nuevo en 1989 para conmemorar los 400 años de la Recolección y la construcción de un tramo adicional en 2004 para conmemorar los 400 años del Convento, todo ello con miras a prestar un buen servicio, no sólo a nuestros religiosos huéspedes, sino a otros que quieran venir a hacer sus retiros espirituales, como de hecho está sucediendo. Se perfila así este sitio como epicentro de la espiritualidad agustiniana, además de seguir siendo casa de formación.



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